4.28.2008

~regresos, reencuentros.

"Porque la distancia
que hoy nos separa,
mañana será la que
nos una."



La camioneta avanzaba, ráuda por el boulevard. Adentro, ibamos en silencio. Del enganche prendía un trailer de dos ejes lleno de trastos. Cosas que uno va juntando a medida que pasa el tiempo... A medida que uno se establece en un lugar, creyendo que pasará una larguísima temporada de su vida, ó quizás, toda ella en ese sitio.

Miraba los palos borrachos de la avenida Chacabuco a través de la ventanilla y en una falsa felicidad de sentirme rescatado, me preguntaba cuándo y cómo serían las circunstancias que me harían volver a esta ciudad, si alguna vez lo hacía, claro.
Aquella vez, regresaba a mi ciudad, con añoranzas y remordimientos, pero prefería esto a que pasara el tiempo y todo estuviera igual, casi como en la línea de partida. Mirado a la distancia, fué una época linda y dura, solitaria en algunas ocasiones; plenas de compañía en otras. Vaivenes de la vida de un estudiante, supongo.

El tiempo pasó con esa mala forma que tiene él de discurrirse, con la atrevida impertinencia del caer de las hojas del calendario, recordándonos cada vez que puede, que estamos de paso en esta vida. Ahora en este otoño, cuando caen las hojas de los plátanos, como cayeron las hojas del calendario, he vuelto de visita a la gran ciudad. Las circusntancias de mi regreso me las guardo sólo para mí. Es mi mejor secreto, mi más preciado tesoro.

Sólo creo que todo el universo supo de los motivos, pués esos días fueron calurosos y plenos de sol, radiantes. Las hojas no crujían melancólicas bajo nuestros pies, como lo hacian cuando caminaba las mismas calles sólo. Esta vez lanzaban odas de amor a nuestro paso, si hasta parece que sonreían cuando nos veían de la mano.

Recién llegado, caminaba a tu lado y al pasar por el mismo lugar donde hacía mis reflexiones al irme, bajo esos mismo palos borrachos de aquélla vez, hace ya casi cuatro años, no pude evitar reirme del destino y pensar que uno siempre vuelve. Solo que ésta vez volvía para reencontrarte, para reencontrarnos.

Y me sentí feliz.

Y eso que recién comenzaba ese mágico fin de semana en el corazón del país a tu lado día y noche en ese otoño ocre de recuerdos, besos y caminatas, calurosos dias de pasión y cariño.

Queridos amigos, tengan esperanza, alguna vez el calendario nos dá revancha. Sólo debemos saber aprovechar la oportunidad. Estar atento para reencontranos con la vida.

4.05.2008

~desabastecimiento

blog
CERRADO
TEMPORARIAMENTE.
Por falta de ideas,
culpa de una niña piquetera amorosa
que me roba hasta el sueño!
(pero no el apetito uummff!!)