5.31.2008

~dejavú: quijote onírico.

Estamos frente a frente. Yo, impávido, el ceño fruncido, sobre mi corcel de madera, sin más armadura que mi piel. En la mano diestra una lanza sedienta de lucha. En el lado opuesto, el gran molino de viento, gigante como un Everest, con sus aspas que en vez de girar, se mueven seductoras y desafiantes como los cabellos de Medusa. El cuerpo cónico del molino tiene, en el lugar de la puerta, una boca grotesca y cada vez que se abre rugiente, muestra los arcaicos engranajes de su mecanismo.
Mi primera acometida y el monstruo pareciera no inmutarse. La lanza se hace trizas contra su cuerpo, encontrándome así desarmado y con algo de miedo. Esquivo un aspazo dirigido directo a mi cabeza. Trato de retroceder y el corcel de madera no parece responder a mi mando de riendas. Éste tropieza en una artimaña del molino, rodando yo, por el suelo sin remedio. A esta altura, el pavor me invade. Trato de retroceder, pues un valiente nunca escapa. Al molino maldito le surgen unas patas que no me dan respiro en la persecución y, ya encima mío, me toma con una de sus aspas, riendo como un ogro rechoncho, abre la boca y me engulle. Sólo siento la presión mortífera de los engranajes maquiavélicos antes de que me invada un vacío negro y oscuro”.


El reloj despertador sonaba impertinente. Me levanto como si tuviera un resorte y lo que veo me sorprende.La ropa revuelta por la habitación, en el piso un estropajo con su mango de palo todo quebrado y retorcido, el suelo sembrado de astillas. La silla de madera del escritorio tirada por un rincón. El ventilador de pie con sus aletas retorcidas y todas abolladas, se movían tan lento que parecían no girar y un chirrido agónico denunciaba las heridas recibidas.Inmediatamente comprendí todo y, no pude evitar la carcajada, cómo burlándome de mí estupidez. Al tiempo que me encamino al baño, me rasco la cabeza pensado que debería dejar de cenar tan pesado de noche, antes de acostarme.-

5.24.2008

~1810-25 DE MAYO-2008

AHORA MAS QUE NUNCA
GRITEMOS MUY FUERTE:
¡¡¡VIVA LA PATRIA, CANEJO!!!
TODOS UNIDOS
COMO HIJOS DE ESTA BENDITA
Y MALTRATADA
ARGENTINA.

5.21.2008

~ni 19 dias, ni 500 noches; una semana no más!

"Lo nuestro duró
lo que duran dos peces de hielo
en un whiskey "on the rocks."



[CLICK EN LA IMAGEN PARA AMPLIAR Y DESCUBRA EL NOMBRE OCULTO]

[Que tristeza ese domingo... Cuan amargos sabieron esos caramelos]

5.11.2008

~ese cuento tan bonito...

Y pensar que todo empezó por que a los nenes franceses, plenos de hirvientes hormonas, no los dejaban retozar tranquilos por los pasillos de los dormitorios de las nenas franchutes.
Y es así como, un hecho simple pero lógico, inherente a la naturaleza humana, encendió la mecha de una gigantesca bomba destinada a derribar, de algún modo, injusticias y viejos paradigmas.
Los impulsos de Natura no se puede frenar así como así, queremos enredarnos, sumergirnos en el mar cálido situado entre dos piernas femeninas, atragantarnos de suave piel, es simple. Y bello. Y eso puede contra cualquier cosa. Y si no mirenmen... 500 Km para atrapar una ilusión. La tuve entre mis dedos, es cierto, pero así como vino, voló.
Volviendo al tema original, y para ir terminando nueve millones de obreros se plegaron a las huelgas en esa época, entre barricadas y molotovs. Ahora me pregunto: ¿Que pasaría con CFK si acá, en la Argentina del siglo XXI, la del bicentenario, pasara algo así con la gente del campo ( no cierro el signo por que no lo encuentro en el teclado de este ciber) El barrio latino ahora es la ruta, las barricadas ahora son rastras de clavos y tractores, las molotov son las palabras sentidas de De Angeli. La policía los patoteros comandados por D´Elia y Moyano, sicarios oficialistas.
Sólo espero poder ver con mis propios ojos, el cambio. Por que cuando la voluntad popular quiere, siempre se puede, así sea DeGaulle o Cristina quien maneje los hilos de la grotesca marioneta del poder.
Por último ilustro lo escrito con un dibujo de Liniers. Y grito a los cuatro vientos:
"Feliz Mayo francés para todos!"
(Ahora me voy... En este ciber no se puede escribir tranquilo, el alto volumen de las play´s distrae mi desordenada actividad neuronal.)


~un irreverente muchacho punk

Fogwill
(Buenos aires, 1941)

Es sociólogo y durante años asesoró a empresas. Hizo los guiones y horóscopos de los chicles Bazooka. Escritor de culto y ácido crítico de la intelectualidad argentina. Así opina: "La UBA es un lugar lumpen, donde la gente gasta dos horas de transporte para tener una hora y media de clase en medio de la mugre. En la mugre no se puede aprender. Todo está hecho deliberadamente para que no se pueda pensar; lleno de carteles, ruido, de despelote, con un montón de improvisados, gente que da literatura japonesa y no sabe japonés, eso sobreabunda; otros que están siempre con el último libro, no se puede estar siempre con el último libro, debe haber un libro anterior que es mejor que ése. Yo no sé nada de gramática, pero más que un licenciado en Letras, seguro", dijo Fogwill. (Fuente: Infobae.com)

Acá podran leer uno de sus mejores cuentos: "Muchacha punk". http://www.fogwill.com.ar/muchacha.html

5.07.2008

~colabora hoy: gabi reinoso

Foto y retoque: Gabi Reinoso

·Camino del otoño.·
"Fué ahí donde te ví, en compañía de las hojas de Abril,
pensando cuando será el día,
en que momento nos encontraremos....
Fué ahí donde te ví, en el camino del otoño"

Más sobre Gabi y sus fotos en:

http://www.flickr.com/photos/saiph15/


5.03.2008

~vaivenes.

MOMENTO #1.
Leo recostado en mi cama. El libro, regalo de un ser muy querido, me atrapa cada vez más con su historia. La lectura fluye y las palabras se van haciendo parte de mí a travéz de mis poros. Uso como señalador un talón de pasaje de colectivo. En él se puede leer: "ORIGEN:Catamarca- DESTINO: Córdoba- FECHA: 25 ABR 2008". Un pasaje a la felicidad.
Estoy leyendo feliz. Tener el libro en mis manos es como tener sus rulos, su tersa piel, llena de blancura y suavidad.
Cada pausa en la lectura me lleva indefectiblemente a las primeras hojas donde, con letra clara y tinta oscura, la dedicatoria me regala aún más felicidad, en palabras dulces y sentidas. Pienso para mí, lo afortunado que soy.
Me acuerdo de la novela. La trama y los sucesos allí relatados me agarran de las narices y me sumergen otra vez en su mar de letras.
Sigo leyendo en silencio.



MOMENTO #2.
Termino de leer la página impar. Con hambre de bestia literaria que devora todo lo que le llega a las manos en forma de libro, quiero seguir leyendo. Pero algo raro en ese par de páginas llama mi atención. Me incorporo un tanto, busco mejor luz, y...¡La puta que lo parió! exclamo a viva voz.
Se adivinan en las páginas de mi nuevo tesoro, un borde negrusco, una línea obscena. Son esas marcas de cuando uno fotocopía un papel y quedan en la copia las marcas de la hoja original.
Me indigno. Me vuelvo loco. Me acuerdo del viejo de ese sucucho en el paseo de las pulgas que nos vendió los libros. Lo puteo a mansalva. Su madre debe zapatear inquieta por mi recuerdo, en donde cornos se halle.
En realidad algo sospechaba ya. El papel no tenía buena pinta y ahora entiendo el porque de lo borroso de la cubierta. ¡Está escaneada! Pensé que podía ser alguna edición barata. A decir verdad, visto rápidamente, parece totalmente original, como toda buena falsificación, claro.
Hojeo el volumen más adelante, cómo queriendo que no fuera totalmente falso. Pero no hay caso. La tinta diluida, en partes borroneada y más manchas me convencen. ¡Totalmente pirata!. Puteo de nuevo, al viejo y a los piratas. Pienso: "Pucha, Rodolfo Walsh ni muerto se salva de los hijos de puta".
Me tranquilizo y revizo que la obra no esté alterada o incompleta. No lo parece. Pero en mis manos ya no la siento igual.
Sigo leyendo, con un sentimiento de haber sido tomado por tonto, por ingenuo. Pero el libro, fotocopia o no, me vuelve a atrapar. Me dejo llevar en sus párrafos. Léo, pero indignado, rabioso, iracundo.
Cagado de la bronca.


MOMENTO #3.
Avanzo en la lectura. Dieciocho páginas delante del descubrimiento del embuste, la bronca, la desilución, persisten. Me cuesta tomarlo al libro con cariño. Lo agarro con desdén, como lo que és, una fotocopia, una falsedad.
Termino de leer ése párrafo, doy vuelta de página y de reojo me parece percibir en el margen de la página impar, la 125, una mancha negruzca.
Antes de ver bien qué era, me regresa la bronca. La impotencia, la sensación de engaño. Puteo de nuevo. Me acuerdo de la madre del librero, viva o muerta, que más dá. Todo eso en un mílisegundo.
Pero cuando giro la vista y descifro lo que és la mancha, el corazón me dá un vuelco. Cási me sale galopando por la boca, el muy pillo. Veo en tinta oscura y letra clara, dibujadas, tres estrellitas y debajo de ellas tres iniciales: "CSyR". El descubrimiento representa una total sorpresa y no puedo evitar volver a la felicidad inicial y sentirme dichoso, no puedo evitar volver a pensarla. La dedicatoria de las primeras hojas no era lo único que tenía de ella éste libro, ésta fotocopia. Me quedo mirando las siglas como buscando en ellas su mirada, sus ojos color del tiempo. Me embarga de nuevo la dicha. Ahora poco o nada me importa que sea falso éste libro. Ahora recuerdo que ella lo tuvo en sus manos, que escribió en tinta negra sus palabras para mí. Por una mágia indescifrable, ésta fotocopia adquiere nuevamente su categoría de tesoro. Ahora lo tomo con cariño, como si la tomara a ella en la oscuridad de su cuarto, y paso las páginas suavemente, como si acariciara su piel. Sigo leyendo pleno de dicha, hasta que mis ojos me piden un descanso hasta el otro día. Apago la luz y cierro los ojos. Me duermo rápido.
Esa noche el libro, la fotocopia, durmió bajo mi almohada. Y yo volví a ser feliz con mi pequeño tesoro.
Si hasta le perdoné que fuera una burda falsificación, una fotocopia.