3.17.2009

~bilingüe.

Regresaba esa noche a mi casa, caminando, aprovechando que recién caía la tarde, donde aún se sentía en el aire el intenso calor que reinó ese día en la comarca. Eran minutos después de esa hora mágica para la fotografía donde el cielo se pone de un azul intenso, siendo una ocasión inmejorable para tomar imágenes. El espeso calor del día había amenguado cuando el astro rey decidió que su jornada laboral había terminado y dió paso a la leve frescura de la nochecit,a donde grillos y estrellas titilaban, compitiendo para ver quien robaba mas atención de las buenas gentes que bullían en el suburbio.
A una cuadra de mi casa pude adivinar su silueta. El caminar tambaleante y lento. La camisa desprendida flameaba, reclamando libertad, acunada por la brisa. La gran luminaria del alumbrado público de luz color naranja formaba claroscuros en su cuerpo y su sombra seguía el contorno de las veredas, copiando todas las deformaciones. Su tambaleo era mas acentuado que de costumbre y a juzgar por la hora en la que iba volviendo, comprendí que seguramente había apurado algún tinto mediocre en su habitual almacén de la avenida. Iba camino a su casa seguramente a hacer lo que hacen las personas comunes en un anochecer de verano.
Apuré la marcha y cuando estaba detrás de él a unos pasos tan sólo, con voz firme y tono cómplice le digo:
- ¡¡Néstooooor!!
Él, sin darse vuelta y sin cesar en su repechar la pendiente, contesta adivinando por mi voz quien era:
--“Aduarditoooo”-- como siempre me llamo desde chico.
Justo al pasar por su lado le digo:
--¿Como andas Néstor? ¿Que calorcito che? Está lindo pa´ tomarse un bonarda fresquito ¿No?
Sin mirarme siquiera, su camisa flameando, el paso dubitativo, concentrado en cada paso, me contesta con un enfático:
--¡¡Puta que yes!!
Me río con una carcajada por su ocurrencia bilingüe y me separo de él unos cuatro o cinco pasos siguiendo mi camino, apenas dos casas mas corto que el de Néstor. Y casi como un periquito obediente, al alejarme aún se lo podía escuchaba repetir, la sombra arrugada en la vereda:
--¡¡Puta que yes!! ¡¡ Puta que yes!!.

5 comentarios:

Licia dijo...

buenísimo!! que personaje ese Nestor!
yo tenia una vecina que sin tomar nada...me decia Leci! jajaj
beso

Anónimo dijo...

Yo quiero un periquito obediente.

praim.

ASTN dijo...

sera que todos tenemos algun que otro vecino que es medio beodo? o sera que estas cosas solo suceden en catamarca? jajaja muy bueno amigo


pase gente pase: www.astn.tk

Melina dijo...

Este texto me recordó a un personaje del barrio. "El Chiqui", un cartonero que siempre andaba con su perrito y largaba a lo lejos alguna frase simpaticona.

PerroDinamita, un placer visitarlo.Y gracias por el comentario halagador que dejó en mi blog.
Besotes.

GRF. dijo...

Colega Perro! hace tiempo que no me pasaba a comentar aquí.
Que palabras para describir a tal personaje del barrio!!! y veo que la famosa "hora mágica" es mágica en todos sus sentidos... esta vez le toco a Nestor dar ese toque para terminar un día que sale de la rutina!

Saludos